Estas útimas elecciones municipales me han hecho lanzarme definitivamente a sacar este blog del letargo en el que se hayaba sumido desde que me plateé ponerlo en marcha. Por lo tanto, voy a comenzar con 2 artículos, uno de presentación del blog y el otro sobre estas últimas elecciones.
En realidad este blog nace de una frustración. Una frustración por la carencia que tenemos en nuestro país de personas públicas, políticos y periodistas, que sepan expresar sus opiniones de manera sosegada, argumentando, escuchando al oponente y huyendo del insulto fácil, el ataque personal o la exaltación política. En política en concreto, hemos alcanzado tales niveles de mediocridad, que pienso que la mayor efectividad en la obtención de votos para un partido se obtiene escuchando lo que dice el contrario.
Otra característica decepcionante de nuestros personajes públicos, con honrosas excepciones, es su absoluta incapacidad para aceptar, no ya líderar, la autocrítica. Cuando leo una noticia puedo anticipar, con un grado de acierto del 99,9%, lo que cada medio, cada periodista y cada político va a decir de ella. Y esto hace que hasta las personas más válidas pierdan en ese momento toda su credibilidad.
En paralelo a esta frustración, o decepción, con nuestros personajes públicos he conocido a numerosas personas anónimas, muchos de ellos amigos míos, capaces de expresarse con una claridad y una inteligencia absolutamente admirables, y con los que mantener cualquier tipo de conversación, sobre el tema que sea, no sólo es una delicia, sino también una lección. Y he pensado muchas veces: "¡qué pena que no sean personas como éstas las que aparezcan en los debates televisivos o en los foros de opinión públicos!"
Y así nació la idea de este blog, con sus tres objetivos principales. El primero, servir como una especie de diario público que me sirva de válvula de escape para poder expresar aquellas ideas u opiniones que no veo reflejadas en ningún medio y que, hasta que más gente se anime a participar, será la base principal del mismo. El segundo es dar una voz pública a todas aquellas personas con cosas interesantes que decir y que sepan decirlas. Y el tercero es convertirlo en un foro de debate, en el que se compartan y discutan ideas contrapuestas.
Si consigo alguno de estos 3 objetivos, sólo vosotros lo podréis decir.
No voy a negar que mi pensamiento es liberal, y que esta ideología impregnará la mayoría de mis artículos. La palabra "liberal" hoy en día tiene muchas acepciones y, erróneamente, se asocia principalmente con el pensamiento de izquierdas o "progresista". Desde luego, no es la acepción a la que yo me refiero.
Yo creo en el mercado libre (que no desregulado), creo en la globalización (una extrapolación de lo anterior) y creo en la libertad de pensamiento, de opinión y de acción. Liberal en el sentido más aglosajón de la palabra. En mi opinión muchos de los que se autodenominan liberales, desde la derecha, pero especialmente desde la izquierda, no lo son en absoluto.
Pero independientemente de mi ideología, este blog estará siempre abierto a personas con pensamientos e ideologías diversas. De hecho, creo que no hay nada que enriquezca más que escuchar a una persona inteligente que no piensa lo mismo que tú. Así que, si no consigo que nadie contradiga mis artículos o mis opiniones, habré fracasado en mi tercer objetivo.
Mi criterio para publicar artículos en ese blog, y espero que me déis un toque de atención si alguna vez no lo cumplo, será el siguiente:
-El artículo debe ofrecer una visión innovadora, e incluso provocadora, sobre cualquier tema.
-El artículo debe basar su argumentación principalmente en fuentes, hechos y datos contrastables.
-Daré especial relevancia a artículos que recurran al sentido del humor y la ironía, pues creo que es la manera más efectiva de realizar críticas sin contribuir a la crispación general.
-No aceptaré artículos que recurran al insulto, la descalificación personal, la demagogia o la propaganda política.
¿Y por qué el nombre del Salmón Azul? Salmón en cuanto a que este blog pretende nadar en contra de las corrientes informativas e de pensamiento que fluyen por toda nuestra sociedad. ¿Y azul? Pues porque el rojo es un color caliente, que transmite acaloramiento y excitación, y está identificado con una idelogía política concreta. El azul es el color opuesto al rojo y transmite frescura y sosiego. Lo siento, pero me gusta más el azul.
Espero que me acompañéis en esta aventura.
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