sábado, 31 de marzo de 2012

PRESUPUESTOS, DÉFICIT Y AUSTERIDAD

PRESUPUESTOS, DÉFICIT Y AUSTERIDAD

El gobierno del PP desveló este pasado viernes los Presupuestos Generales del Estado, que presentó como los más austeros de la democracia. ¿Pero son realmente tan austeros? ¿Conseguirán cumplir el objetivo de deficit del 5,3% impuesto por la Unión Europea? Analicémoslo en detalle.


Quizás antes de contestar habría que discutir si la solución a la crisis europea pasa por imponer una austeridad draconiana a economías que están ya sufriendo una dura recesión, pero esa discusión es suficientemente compleja e interesante como para dejarla para otro artículo. Adelanto que yo estoy en línea con la opinión del premio Nobel Paul Krugman cuando afirma que las medidas que está tomando la Unión Europea en este sentido son erróneas y lejos de mejorar la situación, la acabarán empeorando.


Respecto a los presupuestos, lo que más atención ha acaparado en los medios es la introducción en los mismos de la amnistía fiscal. Sin entrar a valorar sus implicaciones morales, que es en lo que se centran la mayoría, esta partida es realmente jugar a los dados. Nadie puede estimar con certeza qué importe se logrará "legalizar" y, por lo tanto, cual será la recaudación correspondiente. Ojo, que el error puede ser tanto por defecto como por exceso y es cierto que otros países obtuvieron cifras muy superiores a las estimadas en el presupuesto, como los 95.000M€ que el gobierno italiano logró sacar a la luz en 2009, pero también existen numerosos estudios que afirman que las amnistías fiscales pueden tener numerosos efectos negativos, tanto a corto como a largo plazo, que igualan o incluso superan los supuestos beneficios. En cualquier caso, basarse en ese importe para cumplir un objetivo de déficit tan crítico y milimétrico como el que nos han impuesto nuestros socios europeos es tan arriesgado como contar con las monedas que encontraremos entre los cojines del sofá para pagar los plazos de un coche nuevo. 


No puedo cerrar este tema sin incidir, aunque parezca sólo un hecho anecdótico, en el que tanto Rajoy como Cospedal tacharan esta misma iniciativa de "ocurrencia" cuando la propuso el gobierno de Zapatero. No es la primera ni, me temo, será la última vez que veremos al PP hacer lo contrario a lo que defendía cuando estaba en la oposición o lo que constaba en su programa electoral (lamentablemente todos los gobiernos españoles lo han hecho), pero que haya ocurrido en dos sonadas ocasiones en menos de 100 días es realmente inquietante. Gozando de una de una sobrada mayoría absoluta el PP parece subestimar el impacto que estos incumplimientos y contradicciones tienen, pero cuando se van a imponer medidas realmente dolorosas a la población, la credibilidad y la previsibilidad son activos imprescindibles para que un gobierno pueda lleva a buen término su proyecto. La ligereza con la que el PP está actuando en este sentido (o más bien, la irresponsabilidad con la que actuó durante sus últimos meses en la oposición) pueden tener consecuencias mucho más graves de lo que muchos creen. Se culpa de la derrota en las elecciones andaluzas a las duras medidas que ha tomado Rajoy en estos 100 días. Yo discrepo. Estoy convencido de que la derrota en Andalucía se debió, en lo que atañe al PP, a la creciente falta de credibilidad y previsibilidad que está acumulando el gobierno.


Volviendo al análisis del presupuesto, otra sorpresa es que se recorten partidas como la educación (530M€ de ajuste), que es crítica para el país a largo plazo, o las inversiones (20% de ajuste), vitales para el empleo a corto plazo, y sin embargo los gastos de personal aumenten (1,3%) y otras partidas, aparentemente más prescindibles, no se toquen. En definitiva, da la sensación de que apenas se han corregido los aspectos que causan el déficit sistémico del país, por lo que aún cumpliendo el objetivo este año, que analizaremos a continuación, será muy complicado cumplir el del año que viene.


Pero volvamos a las preguntas que planteaba al principio. ¿Son realmente tan austeros estos presupuestos? Sin duda un ajuste de 27.300€ es significativo y es el mayor a nivel gobierno central del periodo democrático, pero si vamos más allá vemos que 12.314M€ se obtendrán a través de subidas de impuestos. Es decir, un 45% del esfuerzo lo llevarán a cabo las empresas y los ciudadanos, y el recorte real de gastos es de tan sólo 15.000€. Si las autonomías lograsen reducir su deficit a la mitad como les ha sido requerido (lo cual no va a ser tarea fácil) y utilizasen el mismo mecanismo que el gobierno central para lograrlo, combinando reducción de gastos con subida de impuestos, tenemos que el coste total de estado, autonomías y ayuntamientos para el 2012 estaría en torno a los 11.500€ por español. Es decir, un 88% más que en el año 2000, cuando dicha cifra ascendía a 6.123€. Es más, aún creyéndonos la estimación del gobierno de que el PIB español sólo disminuirá un 1,7% en 2012 (Morgan Stanley avisa que la contracción podría llegar al 3,7%), el gasto público español supondrá más de un 50% del PIB, el nivel más alto en los 32 años de democracia (en 1976, como referencia, estábamos en el 25,8%). En definitiva, los presupuestos del 2012 están muy lejos de ser "los más austeros de la democracia".


Vamos ahora con la segunda pregunta. ¿Permitirán estos presupuestos alcanzar el objetivo de déficit de 5,3%?. FUNCAS estima que se requería un ajuste de 55.000M€ para lograr dicho objetivo y el catedrático de economía y miembro de FADEA, Luis Garicano, da una orquilla de entre 53.000M€ y 64.000M€. El propio Garicano, junto con Jesús Fernández-Villaverde, explican en el blog "Nada es Gratis" como llegan a esta conclusión, con argumentos y análisis tan lógicos como contundentes.


En definitiva, todo parece indicar que este presupuesto se quedará lejos de cumplir nuestro objetivo de deficit, algo especialmente delicado para España pues, a diferencia de otros países, dicho objetivo ha sido modificado a petición de nuestro gobierno y ha contado con el visto bueno del mismo. Es decir, que un posible incumplimiento podría tener, y tendrá, graves consecuencias para la credibilidad exterior de nuestro país.


A pesar de todo lo anterior, los líderes europeos parecen estar satisfechos; o a menos eso dicen públicamente, porque probablemente lo que piensen sea muy distinto. Es de sobra conocida la tendencia de los políticos del viejo continente a hacer declaraciones de un positivismo extremo, confiando en que de este modo se ahuyente a los "malignos especuladores" que nos acechan, que en su opinión son los causantes de todos nuestros problemas. Zapatero fue experto en este tipo de declaraciones (quien puede olvidar sus famosos brotes verdes y otras joyas), pero nuestros vecinos europeos no se quedan atrás. Recordemos la satisfacción general tras los stress-tests de 2010, que pasó sobradamente la CAM para luego quebrar, o cuando se mostraron convencidos de que con los 110.000M€ del primer rescate griego se solucionaba la crisis del Euro, mientras ahora se considera que ni un billón (español) de euros serán suficientes. Aún así, Mario Monti declaró recientemente que "lo peor de la crisis europea ha pasado".


Veremos. Mi conclusión es que estos presupuestos son lo suficientemente austeros como para agravar la recesión, y sin embargo no atacan las partidas que provocan el incremento crónico de nuestro gasto público; es decir, no resuelven el problema del déficit público a medio o largo plazo y cuando haya que hacer el presupuesto de 2013 lo notaremos. Y en cualquier caso, como hemos visto antes, no son "los más austeros de la democracia". Los analistas opinan además que este presupuesto se va a quedar lejos del objetivo de déficit, y si eso ocurre me temo que las consecuencias para nuestro país serán las mismas que ya conocen irlandeses, griegos y portugueses.

Será pronto, en un plazo de 9 meses, o probablemente menos, cuando sepamos si triunfa el duro escenario que pintan lo analistas o el optimismo desbordante que destilan nuestros líderes políticos. Lamentablemente, me parece que en España esta película ya la hemos visto antes.

2 comentarios:

  1. 1) Estos presupestos no van a permitir cumplir el objectivo de deficit, ya lo sabe todo el mundo, solo se trata de ganar tiempo

    2) No se ha atacado otras partidas como gastos de entes parapublicas o televisiones por ejemplo

    3) La fiscalidad en España sigue siendo absurda, no favorece a las familias, y ataca mucho a los trabajadores por cuenta ajena. Sin contar que pago basntae menos por las ganacias de especulaciones en bolsa que por mi trabajo.

    4) El fraude fiscal sigue siendo enorme en españa, pero nadie dice nada, entre argumentos seudo-culturales y la visión pragmatica del "colchon" en tiempos de crisis, pues ala a seguir como una republica bananera.

    Si además el gobierno indulta, penoso......


    6) El estado en españa no es sobredimensionado, es ineficiente. Y si añades el cachondeo de las autonomias (No soy español, asi que me puedeo permitir este comentario sin que se me llame franquista ... :)

    No hay nada para modernizar y reformar el estado. Recortar no es reformar



    y por terminar, en los presupuestos, me hubiese gustado ver una partida enorme para sanear de una vez rapidamente el sector bancario.De no hacerlo, nos vamos a una japonización de españa, al menos 10 años perdidos nos esperan....

    Un saludo

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  2. En este pais lo que hace falta no son recortes, sino creacion de industria, ayuda a la creacion de pymes, y mas tejido industrial y productivo.

    Estas medidas de por si totalmente ineficientes y simplistas lo unico que hacen es disminuir la actividad economica. Ademas, no creo que haya que ser ministro para implantar estas medidas, vaya desilusion con el PP!!!! Y esto es todo lo que iban a hacer??? Por fuera parece diferente, pero en el fondo son todos iguales.

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